
CIRCO GLACIAR DE LECHADA Y FAUNA ALPINA
Hubo un tiempo en el que los hielos cubrían buena parte de los valles cantábricos, ven a conocer con nosotros el circo glaciar de Lechada y disfruta de la fauna y flora de este lugar privilegiado.
Temporada: Todo el año
Plazas: Vehículos de 4-6 plazas
Riaño, León
Precio: 75€ adultos, 65€ menores de edad.
Introducción
Los glaciares tallaron durante milenios la morfología y el relieve de la cordillera cantábrica.
Hubo un tiempo en el que enormes leguas de hielo cubrían por completo valles como el del Naranco, Valponguero, Erendia, el Hoyo, Mampodre o Lechada.
La fauna que vivía en nuestros valles en aquellos ciclos glaciares era principalmente boreal y ártica.
Aquí, prosperaron especies como el reno, el zorro ártico, el buey almizclero, el glotón, búho nival o el lince boreal, junto con otras especies que no pudieron adaptarse al retroceso de los glaciares y que terminaron extinguiéndose del planeta como el león de las cavernas, el alce gigante, el bisonte de estepa o el oso cavernario.
El último periodo glaciar se produjo hace 20.000 años, en la cordillera cantábrica, desde entonces los hielos han ido retirándose secuencialmente hasta su total desaparición.
Hoy en día sobreviven en las altas cumbres de Picos de Europa algunos recuerdos moribundos de aquel periodo como el helero del Jou Negro, que no se puede considerar ya glaciar porque carece de movimiento, y algunos otros desaparecieron en las últimas décadas como el helero del Trasllambrion o de la torre de la Palanca.
Desde ese periodo a la actualidad algunas especies de animales y plantas, fueron capaces de refugiarse más al norte y conservar sus poblaciones en regiones boreales o árticas. Otros como ya hemos hablado desaparecieron, al no poderse adaptar al cambio, y unos pocos en cambio lograron adaptarse y llegar hasta nuestros días.
En esta visita al Circo Glaciar de Lechada podremos disfrutar de un hermoso relato geológico. Os mostraremos las morrenas y depósitos glaciares que dejaron los hielos a su paso hace miles de años.
Lagunas glaciares como las del Hoyo Empedrado, las morrenas de retroceso del Glaciar del Naranco o la zona de transfluencia glaciar del Boquerón de Bobias.
Pero también aprenderemos algo más sobre el paisaje botánico y forestal de estas montañas y como ha evolucionados desde la época de las glaciaciones.
Y por supuesto, disfrutaremos de la fauna del valle de lechada, de las especies que ocupan actualmente el hábitat como el rebeco, ciervo, el águila real, el buitre leonado, pechiazul, el roquero rojo, gato montés o incluso quebrantahuesos.
Con suerte, disfrutaremos igualmente de signos de presencia como huellas, marcas y excrementos de grandes carnívoros como es el caso del oso pardo o el lobo ibérico.
Un completo recorrido en vehículos 4×4 en el que alcanzaremos los 2.000msnm y disfrutaremos de uno de los rincones más bellos e inaccesibles de la Montaña Oriental Leonesa.
Aprenderemos como hace relativamente poco tiempo nuestro mundo era totalmente diferente al de ahora y como los paisajes que ahora conocemos fueron cincelados por los hielos.

Itinerario aproximado
Desde Riaño accederemos por la N-621 hasta alcanzar la entrada del Valle de Lechada poco antes de llegar al pueblo de Portilla de la Reina.
Cruzaremos el río Yuso y avanzaremos por un valle angosto de cerca de 12km de longitud.
En las praderas del fondo del valle con suerte podremos avistar gatos monteses, zorros y ciervos, mientras que en los cielos no será difícil localizar buitres, halcones y águilas reales.
Siguiendo por el camino en nuestros vehículos 4×4 alcanzaremos la calar de Lechada, una enorme peña caliza que destaca geológicamente sobre el resto. En este punto nos apearemos de los vehículos para disfrutar de la cascada del río Lechada y podremos ver los primeros rebecos sobre la calar. También tendremos contacto directo con los escuernacabras unos arbustos que en verano ofrecen abundantes frutos negros muy apreciados por el oso pardo cantábrico.
Durante el verano es fácil que veamos huellas de osos en la pista y ramas rotas de escuernacabras, señal inequívoca de la presencia de plantígrados en el valle.
Más adelante, siguiendo la ruta veremos a nuestra derecha el Valle del Concejo, un valle también de origen glaciar, que guarda dos hermosas lagunas glaciares a la sombra del Pico Cuartas, las Lagunas del Hoyo de Vargas.
Tras una sección más empinada de pista llegaremos a las praderas de Bobias y al Circo Glaciar de Lechada.
Este lugar es uno de los ejemplos mejor conservados de glaciarismo en la cordillera Cantábrica.
Dejaremos el coche en la pista y subiremos hasta el Boquerón de Bobias, punto que alcanzaremos tras un corto paseo.
En el camino durante la primavera y el verano observaremos los bellos y emblemáticos pechiazules que crían a su prole en pequeños parches de piorno serrano, igualmente podremos observar al vistoso roquero rojo que cría en los escarpes rocosos cercanos.
Desde este punto disfrutaremos en todo su esplendor del circo glaciar. Al pie de Bobias podremos ver millones de toneladas de depósitos glaciares y fluvioglaciares arrastrados por los hielos.
Podremos también observar fenómenos periglaciares como terracillas o guirnaldas de ladera o el fenómeno de la gelisolifluxión que origina laderas en forma de lóbulos, tan comunes en los cabeceros de estos valles.
Hay que imaginarse este circo glaciar con una lengua de hielo de cerca de 200metros de espesor que avanzaba secuencialmente valle abajo, y que en este punto en el Boqueron de Bobias difluía hacia el valle del Naranco.
El glaciar de Lechada en este punto se dividía y una parte transfluía como una cascada hacia el cabecero del Valle del Naranco alimentando los procesos glaciares de este valle.
Debió de ser una visión extraordinaria en aquella época.
El Valle del Naranco que podremos ver desde Bobias, guarda algunas de las morrenas de retroceso de arco mejor conservadas de la cordillera cantábrica, podremos verlas parcialmente desde este punto.
El Boquerón de Bobias se erosionó y se formo por lo tanto tras muchos milenios de intenso glaciarismo.
Por último subiremos andando hasta el Lago del Hoyo Empedrado. Es un lugar muy especial porque seguramente fue el último enclave del valle con actividad glaciar y posteriormente hasta tiempos históricos recientes con presencia de un helero como el del Jou Negro.
Según los geólogos de la Universidad de León este es el último lugar de la provincia de León con suelos con condiciones de permafrost.
En todo este recorrido además disfrutaremos de la observación de fauna, cerca del Hoyo Empedrado con suerte avistaremos a alguno de los últimos mirlos capiblancos nidificantes de la cordillera Cantábrica, que son un recuerdo glaciar en la actualidad, ya que estas aves crían en zonas boreales y sistemas montañosos de centro Europa.
Su presencia junto con el de algunas aves alpinas como gorriones alpinos, son vestigios de otras épocas que hoy hemos tratado de recordar.
Épocas, precios y puntos de encuentro
El Circo Glaciar e Lechada se puede visitar durante todo el año a excepción de los meses de invierno, en los que la pista de acceso queda cerrada por la presencia de nieve.
Las salidas se realizarán desde Riaño, siendo el punto de encuentro la oficina de WildWatchingSpain s.l, sita en C/Solasierra 8.
Se podrán realizar recogidas en los alojamientos que queden en la ruta hacia el valle, como Boca de Huergano, Barniedo, Portilla o incluso en Llánaves de la Reina.
El precio será de 75€/por persona con carácter general, los menores acompañados tendrán una tarida de 65€/por persona.
Localización del Valle de Lechada
El Valle de Lechada esta localizado en Tierra de la Reina y es colindante con el valle de Cardaño y Liébana.
Su acceso natural se realiza desde las inmediaciones del pueblo de Portilla de la Reina.

Alojamiento
En la Montaña de Riaño hay diferentes opciones de alojamiento, algunos económicos como campings y albergues y otros de mayor calidad como hoteles o casas rurales.
Os recomendamos algunos de ellos.
Alojamientos de buena relación calidad precio: Hotel Presa, Hotel Tierra de la Reina, Hotel San Glorio, Hostal Saiz.
Alojamientos económicos: Campings de Riaño y Boca de Huergano.
Existe además una amplia red de casas rurales.














